El ATC Guide de Black Diamond es un asegurador – descensor evolucionado a partir del antiguo Air Traffic Controller.
Este dispositivo está fabricado a paritr de un bloque de aluminio 7075 lo que lo hace muy robusto y resistente al desgaste. Por esto, no es habitual que oigamos que un ATC se ha “gastado”, a diferencia de otros aparatos construidos con otros métodos.
Tampoco tiene partes móviles, remaches, tornillos o soldaduras que puedan suponer un problema en caso de rotura o desgaste. La única pieza engastada es el anillo que impide que el ATC se separe de nosotros cuando aseguramos, pero al no estar nunca sometida a tensión, no corre peligro de partirse. Lo que si puede suceder (si no somos cuidadosos con el guiado de la cuerda) es que la funda de plástico del anillo se “queme” un poco, aunque en ese caso sólo se resiente el “aspecto”, pero no afecta a la seguridad o funcionamiento correcto del dispositivo.
Una de las características más llamativas de este aparto son las “ranuras” en forma de “V” por las que se pasan las cuerdas, que permiten que el dispositivo se use con un rango de cuerdas muy amplio (teóricamente de 7,7 a 11 mm.). Estas ranuras también aparecen en otros aseguradores de Black Diamond como el ATC-XP (sólo para asegurar al primero) y el ATC-Sport (sólo para cuerda simple), y últimamente han sido adoptadas por otros dispositivos de la competencia.
Hasta la aparición del reverso 3, era el asegurador que podía usarse con mayor rango de diámetros.
Personalmente nunca lo he usado con cuerdas de menos de 8,5 mm, y no puedo dar fe de su uso con cuerdas finas, pero en el caso de cuerdas simples lo he usado con diámetros de entre 10,2 y 11mm, y tengo que decir, que las cuerdas “gorditas” no suponen ningún problema para él. Incluso se puede rapelar en doble con cuerda de 11 mm de forma cómoda, a diferencia de lo que ocurre con otros dispositivos (incluso con ochos).
A la hora de asegurar a un primero funciona correctamente, y las ranuras proporcionan un frenado “extra” que proporciona una buena seguridad, incluso con cuerdas mojadas.
También es muy cómodo de usar para asegurar a uno o dos segundos, bloqueando muy bien las cuerdas, pero permitiendo que no sea demasiado trabajoso el recoger cuerda. Aquí destacaría la “generosidad” y “robustez” del orificio de anclaje a la reunión.
En cuando al peso, dice el catálogo que son 103 gramos (no lo he pesado), que si bien es algo superior a otros aseguradores del mismo tipo (Piu, Reverso, etc.), son muy pocos gramos de diferencia, a cambio de mayor robustez.
Como “pega”, el agujero pensado para desbloquear al asegurador, que es demasiado pequeño para pasar un mosquetón normal. En las instrucciones del fabricante se indica que se use un cordino. Pero si no quieres hacer nudos, puedes atar un pequeño anillo de cordino al agujero, o bien usar algún mosquetón auxiliar pequeño.
Conclusiones.
Debido a la polivalencia y robustez de este dispositivo, creo que tengo asegurador para mucho, mucho tiempo.